Técnicas para
dominar la tensión que genera la competencia deportiva.
El control de la
respiración es una valiosa técnica para dominar el
estrés, la ansiedad y la tensión excesiva.
El control de la respiración es una de las técnicas más
antiguas de relajación en todas las culturas y se la
considera altamente eficaz para dominar la tensión que
genera la competencia deportiva. El deportista vive
permanentemente situaciones de estrés, y esto repercute
de manera negativa a la hora de ejecutar su respiración.
Los hábitos de respiración son esenciales para una buena
salud tanto física como psíquica.
Desde el punto de vista fisiológico cuando la cantidad
de aire no es la suficiente, como consecuencia de una
respiración superficial la sangre no consigue el nivel
optimo de oxigenación para arribar a los músculos que se
hayan rígidos. Desde el punto de vista psicológico si no
se controla el ritmo respiratorio, esto reflejará en
forma automática sobre nuestras emociones, interfiriendo
en el rendimiento deportivo. Una persona adulta en
circunstancias normales respira entre 8 y 16 veces por
minuto. Un deportista adiestrado en el hábito de la
respiración profunda y controlada lo hace de 4 a 6 veces
por minuto.”.
La mayoría de la personas solo emplean la región
superior, la torácica, con lo que solamente aprovechan
el 50 % de sus posibilidades respiratorias. Mediante la
utilización de la respiración desde la parte inferior
utilizando el diafragma en forma adecuada, la
respiración, sobre todo el proceso de inspiración mejora
de manera sustancial y aumenta en forma considerable su
capacidad respiratoria.
El control de la respiración favorecerá la reducción de
la ansiedad, la irritabilidad, la apnea, la
hiperventilación, la tensión muscular y la fatiga. Ayuda
también a potenciar las técnicas de relajación, y a
alcanzar rápidamente estados de equilibrio y
autocontrol.
RESPIRACIÓN COMPLETA
Empecemos por los
beneficios asociados a una respiración correcta:
Fisiológicos:
las células reciben una mayor oxigenación, se queman
mejor los restos tóxicos del organismo, todos los
órganos reciben aportes de oxigeno correctamente.
Beneficia la circulación y especialmente a algunos
órganos vitales (corazón, estómago...).Mejora la salud
de los pulmones y el rendimiento de los deportistas.
Favorece la relajación y la concentración, eliminando la
tensión muscular.
Beneficios de
una respiración profunda:
Una mejor capacidad del cuerpo para digerir y asimilar
los alimentos. Los órganos digestivos, como el estomago,
reciben mayor cantidad de oxígeno y, por lo tanto, su
funcionamiento es más eficaz. El hecho que los propios
alimentos son también más oxigenados ayuda más todavía a
una mejor digestión de los mismos. Una mejora en el
estado del sistema nervioso, incluyendo el cerebro, la
columna, los centros nerviosos y los nervios. Una vez
más, esta mejora se debe a la mayor oxigenación - y por
lo tanto alimentación - del sistema nervioso que sirve
para fomentar la salud de todo el cuerpo porque comunica
con todas las partes del mismo. La respiración lenta y
profunda reduce la carga de trabajo del corazón. Esto
produce un corazón más eficiente y más fuerte, que
funciona mejor y dura más tiempo.
Los ejercicios de
respiración logran reducir el trabajo del corazón en dos
maneras:
Primero, una respiración profunda crea unos
pulmones más eficientes, y más oxigeno entra en contacto
con la sangre enviada por el corazón hacia los pulmones.
Esto quiere decir que el corazón no tiene que esforzarse
tanto para enviar oxigeno a los tejidos.
Segundo, la respiración profunda causa una
diferencial mayor en la presión pulmonar y esto, a su
vez, produce un aumento en la circulación sanguínea lo
que permite al corazón descansar un poco
La relajación mental y corporal.
La respiración lenta, profunda y rítmica provoca un
estímulo reflejo del sistema nervioso parasimpático.
Esto produce una reducción en los latidos del corazón y
una relajación de los músculos. Como el estado de la
mente y el cuerpo están muy relacionados entre sí, estos
dos factores producen a su vez un reflejo de relajación
de la mente. Además, una mayor oxigenación del cerebro
tiende a normalizar la función cerebral, reduciendo
niveles excesivos de ansiedad.
Los ejercicios de respiración producen un aumento en la
elasticidad de los pulmones y el tórax. Esto crea un
aumento en la capacidad de respiración durante todo el
día, no solo durante el ejercicio. Por lo tanto, todos
los citados beneficios permanecen durante todo el día.